viernes, 31 de julio de 2009

Obse

Ahí va la primer confesión: soy obsesiva.
No se si la obsesión viene con uno de fabrica, o si nos crían y nos la dejan, o que carajo. Lo que se es que mi obsesión varía de tema en tema de acuerdo con el momento de mi vida.
Desde que vivo sola la obsesión de turno es la decoracion. Me duermo pensando en cual de mis cuadros va a quedar mejor en donde, sueño con las medidas de la biblioteca que tengo que poner y me levanto pensando en que urge cambiar las cortinas del comedor. Es tal el grado de insanidad que me perturba ver revistas de decoracion y mi mente no consigue callarse respecto a ideas decorativas en NINGUN momento.

Gracias a Dios a mi conviviente no hay nada que le importe menos que las luminarias y los géneros del departamento.

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